lun 9a. Ord. año Par antes Cuaresma (Id=189)

Antífona de Entrada

Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria alabarte.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Concédenos, Señor, Dios nuestro, amarte con todo el corazón y, con el mismo amor, amar a nuestros prójimos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Dios nos ha concedido los maravillosos bienes prometidos, que nos hacen partícipes de la naturaleza divina

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro
1, 1-7

Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a cuantos por la fuerza salvadora de nuestro Dios y Salvador Jesucristo han obtenido una fe de tanto valor como la nuestra.
Dios con su poder y mediante el conocimiento de aquél que nos llamó con su propia gloria y poder, nos ha otorgado todo lo necesario para la vida y la religión. Y también nos ha otorgado valiosas y sublimes promesas, para que, evitando la corrupción que las pasiones han introducido en el mundo, se hagan partícipes de la naturaleza divina.
Por eso mismo, pongan todo su empeño en unir a su fe una vida honrada; a la vida honrada, el conocimiento; al conocimiento, el dominio de sí mismo; al dominio de sí mismo, la paciencia; a la paciencia, la religiosidad sincera; a la religiosidad sincera, el aprecio fraterno; y al aprecio fraterno, el amor
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 90, 1-2.14-15ab.15c-16

Tú eres mi Dios y en ti confío.

Tú que vives al amparo del Altísimo, y habitas a la sombra del Poderoso, di al Señor: "Refugio mío y fortaleza mía, Dios mío, en ti confío".
Tú eres mi Dios y en ti confío.

Lo libraré, porque se aferró a mí, lo protegeré, pues conoce mi nombre; me llamará y yo le responderé, estaré a su lado en la desgracia.
Tú eres mi Dios y en ti confío.

Lo libraré y acrecentaré su fama, lo haré disfrutar de larga vida, y le mostraré mi salvación.
Tú eres mi Dios y en ti confío.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos, tu amor por nosotros es tan grande, que has lavado nuestras culpas con tu sangre.
Aleluya.

Evangelio

Se apoderaron del hijo,lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
12, 1-12

Gloria a ti, Señor.

El aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
"Un hombre plantó un viña, la rodeó con una cerca, construyó un lugar para hacer el vino y edificó una torre. Después la alquiló a unos viñadores y se ausentó. A su debido tiempo envió un siervo a los viñadores para que le dieran la parte correspondiente de los frutos de la viña. Pero ellos lo agarraron, lo golpearon y lo despacharon con las manos vacías. De nuevo les envió otro siervo. A éste lo maltrataron y lo ultrajaron. Todavía les envió otro, y lo mataron.Y otros muchos, a los que golpearon o mataron. Finalmente, cuando ya no le quedaban más, les envió a su hijo querido, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero aquellos viñadores se dijeron:
"Este es el heredero. Matémoslo y será nuestra la herencia".
Lo capturaron, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué
hará, pues, el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y dará la viña a otros.
¿No han leído este texto de la Escritura: La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en piedra fundamental; esto lo hizo el Señor, y es admirable ante nuestros ojos?"
Sus adversarios querían capturarlo, porque se dieron cuenta de que Jesús había dicho la parábola por ellos; pero lo dejaron y se fueron, porque tenían miedo de la gente.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en señal de sumisión a ti, y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La alabanza, don de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Ven, Señor, en ayuda de tu siervo y sálvame por tu misericordia. Que no me arrepienta nunca de haberte invocado.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que acabamos de recibir, nos ayude, Señor, a vivir más profundamente nuestra fe.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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